ICANEWS OnLine
Shopping

Bumeran

TGuru TGuru TGuru
Anglia


ICANEWS Julio / Agosto 2006, Año 2 # 12
Tango:
Alejandro Lucero en Europa
“Me siento en deuda con la vida.”
Estudiante de Ciencias Económicas y de idiomas, ex integrante de un grupo de teatro y por sobretodas las cosas un bailarín de tango que brilló en Europa. Tuvo la oportunidad de recorrer varios países del continente, como Italia, Alemania, Suiza y Francia, dando clases de tango y brindando varios espectáculos al aire libre y en hermosos teatros tradicionales.


Integró el elenco de la opera de tango “Mon Amour” auspiciada por el ayuntamiento de Burgos, bailó junto a la torre Eiffel, al pie del Senna y en el más apasionado clima de los carnavales venecianos.

La idea de ir a trabajar a Europa surgió porque un amigo de Alejandro, que estaba dando clases en París, tenía que volver a la Argentina y dejaba vacante un puesto de profesor de tango. Alejandro no tuvo miedo. Se animó y no sólo pudo transmitir sus conocimientos sino que además, deleitó al público europeo con su gran destreza corporal. Las primeras dos semanas fueron muy difíciles pero, con el correr de los días, se le abrieron todos los caminos que jamás había soñado. Empezó a ir a las milongas, donde habían más de 50 profesores de tango y no dudó en ofrecer competencia. Lo invitaron a varios castings y terminó codeándose con famosos compositores y directores artísticos como Jorge Romano y con bailarines del porte de Pablo Verón, el protagonista de la película “La lección de Tango”. Aprovechó su tiempo libre para conocer hermosas ciudades y para hacer snowboard en las montañas.

“Bailar en Europa... en teatros espectaculares, donde 800 personas te están mirando... es increíble lo que se sentí al finalizar los espectáculos, cuando se prendían las luces,... fue una emoción muy grande,...te sentís en deuda con la vida al poder disfrutar todo eso. Tener salud y estar ganando dinero haciendo lo que a uno más le gusta.¿Qué más se puede pedir?”

Al regresar a la Argentina, Alejandro sintió que había cambiado, que tenía ganas de hacer muchas cosas. Entre ellas, organizó una milonga solidaria para un comedor de la ciudad y tiene en mente hacer mucho más para poder devolver lo que siente que la vida le dio.

Entre charlas y sonrisas Alejandro habló de la diferencia entre el tango tradicional y el tango orgánico:

“Este estilo de música se vincula con lo negro o africano, pero es exclusivamente “porteño”. El tango combina varios estilos de música, por ejemplo: la coreografía de la milonga, el ritmo del candombe, la línea melódica sentimental y la fuerza emotiva de la habanera. Debieron pasar casi 100 años para que el diccionario definiera al tango como“baile argentino de pareja enlazada, forma musical binaria y compás de dos por cuatro, difundido internacionalmente” Nace en la ribera del Riachuelo, en los boliches de cuarteadores, y en los conventillos del barrio Sur. La clase social en la que se desarrolla, se denomina criolla-inmigratoria. El tango se bailaba en la calle y entre hombres. Era una música prohibida. Comenzó a difundirse alrededor de 1880, cuando se multiplicaron los burdeles. Se originó el “compadrito”, que era un hombre orgulloso, terco y malevo y lo demostraba en el coraje y en el dominio sobre las mujeres.

Luego el tango se fue a Europa y al fusionarse con el baile vienés, se asimiló con la clase alta. Hubo toda una evolución con Piazzola. El tango tradicional es más al suelo, más cerrado y más al compás. Antes se marcaba con la mano, se enseñaba con estructura,... tenías que usar la memoria para acordarte de los distintos pasos. El tango orgánico trata de ser más natural, más dinámico. Es como una danza orgánica donde el hombre no marca con la mano, danza abrazado a la mujer, ... es todo un movimiento que nace desde el torso. El tema del abrazo es fundamental. El hombre propone un movimiento, le da el espacio y la mujer reacciona. El hombre guía y la mujer se luce. Hoy en día, la mujer necesita y pide tener un papel más importante. Lo tomó en la vida y lo refleja en el tango.”

Al verlo bailar, fusionado con su pareja como si fueran uno solo, deslizándose y envolviendo el espacio, uno no puede dejar de imaginarse lo que habrá sentido al hacerlo tan lejos de su país. Alejandro Lucero: un joven más por quien sentir el orgullo de ser argentino.
Top


3cc Design
® ICANEWS 2004 - Todos los Derechos Reservados