Pensar
en el otro. Salir de la burbuja en la que cada uno vive
y ver que está pasando afuera. Eso es lo que hizo
Oscar Miño, periodista y profesor de comunicaciones
de Concordia, Entre Ríos. El fue quien creó
un diario en Internet para que la gente ciega y sorda pueda
estar informada. La idea surgió a partir de su interés
por vincular a sus alumnos de comunicación con personas
con capacidades especiales. Jóvenes Comunicadores,
fue el nombre con el que bautizó el proyecto. Sin
estudio de grabación, ni apoyo financiero, pero con
muchas ganas de hacer algo por quienes no ven ni escuchan,
chicos de entre 6 y 17 años arman el Diario Sordos
y Ciegos.
Apenas se entra al diario, comienza a escucharse la vocecita
de un niño leyendo las noticias publicadas en la
página. Al mismo tiempo y en formato de video se
puede ver a una profesora traduciendo al lenguaje de señas
los textos para las personas sordas. Las secciones del diario
no son fijas. Pero en general hay noticias sobre tecnología,
cultura, economía, educación y algunas curiosidades.
¨Siempre tratamos de que el contenido sea constructivo,
que le deje a quien nos está escuchando o leyendo
algo enriquecedor¨, comentó Miño a la
BBC. Además del diario, hay dos sitios más
en los que Miño y sus alumnos trabajan diariamente:
un portal educativo y el Diario de Invidentes, lanzado en
octubre del año pasado como paso anterior al de Sordos
y Ciegos.
Para poder llevar a cabo sus proyectos, este periodista,
ex corresponsal de guerra, duerme apenas tres horas por
día. ¨Le pedí ayuda al gobierno de la
provincia de Entre Ríos y al presidente Kirchner.
No he tenido ninguna respuesta, ni por sí ni por
no de ninguno¨. Trabajar sin financiación se
le hace muy cuesta arriba, incluso comenta que para grabar
el audio que suena en la página sólo cuentan
con un pequeño grabador de periodista. Pero esto
no lo amedrenta, le da para adelante y cuando le preguntan
por qué comenzó con los proyectos, explica
que años atrás le tocó cubrir la guerra
de Croacia. ¨Ahí vi casas bombardeadas, el desgarro
de madres perdiendo a sus hijos, familias enteras mutiladas.
Si todo eso no inspira a una persona para tratar de procurar
un mundo mejor, entonces ¿cuál tiene que ser
el shock que hay que recibir?¨ |