Nuestra llanura pampeana fue testigo, desde hace más de 400 años, de importantes juegos ecuestres que hoy seguimos disfrutando con algunas pequeñas modificaciones. Corridas de caballos, carreras cuadreras, corridas de sortijas, pruebas de riendas y el popular juego del pato son sobrevivientes pujantes de nuestra pampa, en la postmodernidad.
Hoy vamos a referirnos a un juego en particular de gran destreza física: EL PATO. A lo largo de su historia la opinión pública fue cambiando ampliamente sus conceptos e impresiones en relación con el juego. Comenzó a jugarse en la llanura pampeana en el siglo XV. Según cuentan las crónicas eran más de 200 los que esperaban la voz de "Aura" de algún pulpero que tiraba un pato vivo al aire y los jinetes corrían detrás del animal para tomarlo con una mano en alto mostrando su habilidad. De esta manera, comenzaban los forcejeos, las pechadas y las cinchadas, elemento característico del "pato". La cuestión residía en apropiarse del ave mediante tirones limpios y llevarlo hasta alguna estancia vecina, rancho o pulpería donde se realizaría una gran fiesta en homenaje al ganador del juego; allí se mostraría "el pato" como trofeo de su gran fortaleza física y su excelente dominio del caballo.
El juego carecía de reglas y entonces se tornaba muy violento, no solo por los atropellos de los animales sino por la caída de algún gaucho de su caballo. Este moría arrollado por las patas de los demás caballos o si había disconformidad con el resultado enseguida, en el entrevero, se batían a duelo de facones y alguien fallecía. Este fue uno de los motivos por los cuales el Virrey Arredondo prohíbe el juego, el 20 de agosto de 1790. Para 1796 la iglesia le niega la cristiana sepultura a los fallecidos en el juego del pato; más tarde en 1822 el gobierno de Buenos Aires prohíbe y castiga el juego clandestino con jornadas laborales públicas de un mes, por la primera infracción, dos y hasta seis meses.
Tuvieron que pasar varios años para que la opinión pública aceptara el juego, para que un 3 de abril de 1941 fuera creada la Federación Argentina de Pato y para que en 1953 el presidente Perón lo declarase Juego Nacional Argentino; dándole así un auge importantísimo para su continuidad. Hoy tiene un reglamento claro; consta de 4 participantes por equipo, las dimensiones del espacio de juego son entre 180/220m de largo por 80 y 90m de ancho, con dos aros grandes donde se debe encestar y marcar los tantos. La pelota actual ya no es un pato vivo sino una pelota de cuero de aprox. 40 cm. de diámetro con 6 manijas que sobresalen de cuero. El tiempo también está limitado a períodos de 8 minutos con entretiempos de 5 minutos. Ya no más las corridas libres por la pampa, esta planicie amplia y llana que fuera testigo de este juego tan importante para los usos y las costumbres del gaucho argentino. Hoy nos enorgullece siendo nuestro DEPORTE NACIONAL ARGENTINO.
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