El envejecimiento es un proceso que está rodeado de muchas concepciones falsas, de temores, creencias y mitos. Envejecer significa adaptarse a cambios en la estructura y funcionamiento del cuerpo humano por un lado y cambios en el ambiente social por el otro. Entonces, para lograr una vejez exitosa se debe mantener una participación activa en roles sociales y comunitarios para una satisfacción de vida adecuada. Para definir el concepto de calidad de vida para personas ancianas, se deberían formular cinco categorías generales (Mc. Donald, T.):
•Bienestar físico: refiriéndose a la comodidad en términos materiales, de higiene, salud y seguridad.
•Relaciones interpersonales: en cuanto a las relaciones familiares, y a la sociedad.
•Desarrollo personal: relacionado con las oportunidades de desarrollo intelectual, autoexpresión, actividad lucrativa y autoconciencia.
•Actividades recreativas: para socializar y buscar una recreación pasiva y activa.
•Actividades espirituales.
Pero ¿por qué el hecho de jugar en tercera edad? Ya sabemos que el juego es una actividad libre, sin obligaciones de tipo alguno, restringida, es decir limitada en el espacio y en el tiempo, incierta ya que depende tanto de la suerte como de las cualidades del participante, improductiva porque se realiza sin un fin lucrativo, codificada pues está reglada de antemano, ficticia, ya que puede estar más o menos alejada de la realidad, y espontánea. El deseo de jugar nos acompaña durante toda la vida. A todos nos gusta hacerlo, a pesar de los prejuicios que marca la sociedad. Jugando logramos:
•Canalizar nuestra creatividad.
•Liberar tensiones y/o emociones.
•Reflexionar.
•Divertirnos.
•Aumentar el número de amistades.
• Acrecentar el acervo cultural.
•Comprometernos colectivamente.
•Integrarnos y predisponernos a otros quehaceres de la vida.
El juego en tercera edad cumple una función social y cultural, ya que permite sentir el placer de compartir juntos una actividad común, satisfacer los ideales de expresión y de socialización. Mediante el juego se efectúa, en muchas oportunidades, la transmisión cultural de generación en generación, favoreciendo con su práctica el entendimiento intergeneracional cuando se crean los espacios de participación de padre - hijo - abuelo.
Además la actividad físico - recreativa se ha identificado constantemente como una de las intervenciones de salud más significativas de las personas de edad avanzada. Dentro de sus beneficios inmediatos en el aspecto físico se pueden citar: mayores niveles de auto - eficacia, control interno, mejoría en los patrones de sueño, relajación muscular entre otros. Las personas que se mantienen físicamente activas tienden a tener actitudes más positivas en el trabajo, están en mejor estado de salud y tienen mayor habilidad para aliviar tensiones.
La recreación es una alternativa de adaptación a los cambios y pérdidas sociales de la vejez. La palabra recreación nos da la idea de crear nuevamente, motivar y establecerse nuevas metas, nuevos intereses y estilos de vida. Se trata de mejorar la calidad de vida mediante la participación en actividades estimulantes, creativas y de mucho significado.