En medicina se denomina síndrome, a un conjunto de signos y síntomas clínicos que presenta una persona y que conllevan a una enfermedad. En este caso, la dislipidemia, la resistencia a la insulina, la obesidad y la elevada presión arterial, son las características que determinan la presencia en un individuo del denominado Síndrome Metabólico o Síndrome X y que es la causa del aumento en el riesgo de padecer ateroesclerosis o enfermedades cardiovasculares.
Una persona padece de Síndrome X o Síndrome Metabólico, cuando presenta en su cuerpo un conjunto de patologías, que unidas, pueden causar más daño que si se presentaran en forma individual.
Estas patologías son:
Diabetes
Dislipidemia.
Hipertensión arterial.
Insulinorresistencia.
Obesidad.
Con tres de los factores anteriormente mencionados, ya se puede diagnosticar el síndrome. Esta no es una enfermedad que sólo afecta a las personas con sobrepeso u obesidad, lo que generalmente sucede es que la obesidad está asociada a cualquiera de los componentes anteriormente descriptos.
La edad de los candidatos a padecer de Síndrome Metabólico, ha ido bajando de forma dramática. Si antes se hablaba de pacientes que rondaban los 50 años, ahora el grupo de riesgo está situado entre los 30 y 40 años y más alarmante aun, también entre adolescentes y niños. Esto ocurre porque desde etapas muy tempranas de la vida, las personas tienen malos hábitos de alimentación y escaso ejercicio físico.
No hay que esperar a ser obeso para ponerse a bajar de peso. Cuando nos damos cuenta que hemos incrementado la cantidad de alimentos que ingerimos o que lo que comemos no es lo correcto, es el momento indicado para revertir la situación.
La forma de tratar este síndrome es, en primer lugar, cambiando el estilo de vida de las personas. La obesidad no aparece de un día para otro, las alteraciones del colesterol y triglicéridos tampoco y la diabetes tipo 2 mucho menos. Las personas van teniendo señales, como en el caso de esta última enfermedad, que les van advirtiendo, tales como; sed en exceso, poliuria (orinan mas de lo normal), decaimiento. Todo esto hace que consulten a su médico y se les detecte la glucemia elevada, primer paso de la enfermedad. Se les advierte de su condición, se les asigna una dieta que luego no cumplen y se inicia así el proceso irreversible.
Un paciente que toma su antihipertensivo puede mantener la presión dentro de valores adecuados durante mucho tiempo, lo mismo ocurre con quienes presentan valores de colesterol o triglicéridos alterados. Siguiendo una dieta adecuada, tomando algún fármaco y principalmente haciendo ejercicios, esa persona puede vivir sin problemas.
Si usted es una persona con peso normal, y tiene tres de las patologías descriptas anteriormente: diabetes, valores de colesterol o triglicéridos aumentados, hipertensión arterial, insulinorresistencia o intolerancia a la glucosa, visite a su médico a la brevedad.