La gran popularidad experimentada recientemente
por el método Pilates no es consecuencia
de una moda pasajera, sino que está basada
en los resultados positivos obtenidos por quienes
los han experimentado (desde hace más de
noventa años).
El método Pilates reeduca el cuerpo para
que funcione armónicamente con su anatomía.
Está basado en la “estabilización
del núcleo”. El núcleo lo
localizamos en el centro de la gravedad, alrededor
del ombligo. Así es como a partir de allí
fortalecemos todos los músculos de sostén
y una vez logrado ese objetivo, este grupo de
músculos confiere la estabilidad necesaria
para mover las extremidades con eficiencia y sin
riesgos.
Este método pertenece al grupo de actividades
de movimiento consciente. Pilates es un medio
extraordinario para reeducar nuestro cuerpo. La
clave es la mente. Cada movimiento exige concentración.
Este acto de voluntad une la mente con el cuerpo
proporcionándonos esa sensación
de bienestar tan característica en este
método.
De la Filosofía oriental tiene todo lo
relacionado con la concentración, la calma,
la correcta postura y la flexibilidad. Y de las
técnicas occidentales lo referente al movimiento
y a la fuerza. De esta combinación, Pilates
logra el perfecto equilibrio entre cuerpo y mente,
en una unidad en la que ambas partes trabajan
en forma integrada.
Las clases duran una hora. Los grupos deben ser
reducidos, máximo 6 alumnas, ya sea para
reformer (camilla), mat con accesorios (en el
piso con colchoneta, pelotas, bandas elásticas,
mancuernas y flex ring toner) o circuito-combinación
de aparatos (trapecio, reformer, chair y laddel
Barrel). Las tres modalidades persiguen el mismo
objetivo:
postura, alineación, equilibrio, que otorgan
fuerza, tonicidad, rango articular, brindando
una mejor calidad de vida. Lo pueden practicar
personas de todas las edades y de ambos sexos,
siempre con la condición de la atención
personalizada.
Pilates no reemplaza ningún tratamiento,
pero es una herramienta que ayuda a rehabilitar
muchas dolencias. Gracias a la particularidad
de este método, de ejercitar los músculos
en fuerza excéntrica, es que se obtienen
resultados asombrosamente rápidos en tonicidad
de los músculos, estilizándolos.
No es un método para hipertrofiar, no ganamos
volumen con Pilates, ganamos tonicidad, fuerza
y elasticidad. Apunta a un envejecimiento exitoso,
entendiéndose por esta palabra, que a veces
no resulta muy simpática, que comenzamos
a envejecer desde el momento en que nacemos.
Existe una batería de ejercicios de aproximadamente
cuatrocientas combinaciones de movimientos, o
sea que es casi imposible aburrirse, ya que los
desafíos son sesión tras sesión.
Al terminar una sesión se experimenta una
sensación de bienestar, no de cansancio
o agotamiento, sino de energías renovadas.
Al día siguiente se siente el trabajo de
los grupos musculares , pero sin dolor. Si el
cuerpo queda dolorido, es señal de que
no se ha trabajado correctamente. De ahí
la importancia de la supervisación continua
del profesor. Cada sesión se adapta a las
posibilidades y necesidades de cada uno.
Beneficios de la Técnica Pilates:
-Da mayor capacidad cardiovascular y respiratoria.
-Brinda armonía en los movimientos.
-Modifica la postura, eliminando los malos hábitos.
-Aumenta la resistencia y el rango articular.
-Alivia los dolores de espalda.
-Optimiza el rendimiento deportivo.
-Revitaliza y da sensación de bienestar.
Tanto hombres como mujeres de todas las edades
en poco tiempo pueden lograr cambios sorprendentes.
Tal como lo afirmaba su creador: “En 10
sesiones te sentirás diferente, en 20 sesiones
te verás diferente, y en 30 sesiones tendrás
un cuerpo nuevo.”