Estamos en el jardín de Aguas de Jazmín, un simpático recoveco a pocas cuadras de la playa, en Mar del Plata, conversando con Alejandra Rosas y José, acerca de un centro recreativo para personas con capacidades diferentes y gente que sufre de diversos tipos de dolores.
--Alejandra: ¿cómo nació la idea de construir un natatorio terapéutico?
--Fue por impulso de mi hijo, pues él tiene capacidades diferentes, y yo quería ofrecerle el cuidado de un espacio para tratar sus dificultades vinculadas a la parálisis cerebral. El proyecto creció mágicamente y, además, apareció la posibilidad de trabajar también con personas de la tercera edad que sufren de artritis, reuma y problemas con los huesos y músculos.
--Imagino que el diseño iba creciendo en el proceso…
--Sí, sí, claro. Hubo una idea general previa que luego discutíamos con un arquitecto, pero, como suele suceder, esa idea era imperfecta y tenía que crecer y experimentar sucesivas modificaciones. Aparecían problemas en el camino que tenían que solucionarse.
--¿Cómo es la actividad en Aguas de Jazmín?
--Lo básico es el aspecto terapéutico. Se mantiene el agua entre 33 y 34 grados porque no se puede trabajar con personas de la tercera edad con temperaturas inferiores. De este modo se pueden trabajar bien las articulaciones, los músculos y cervicales. La gente está sumamente contenta de poder venir aquí, de tener un lugar, un espacio en el cual se tratan los dolores del cuerpo. El agua es algo maravilloso…
--Se hace una especie de gimnasia en el agua.
--Así es. Y estamos en los primeros pasos hacia un aspecto más social y cultural, un espacio en el cual la gente pueda unirse, charlar, festejar un cumpleaños, festejar la primavera, comer un asado, disfrutar de juegos y actividades más allá de lo estrictamente terapéutico
--¿Hubo alguna experiencia impactante?
Hay muchas experiencias con la gente que ha venido aquí, que dicen que han encontrado sentido a sus vidas, que pueden mover sus cuerpos de un modo que no podían antes…que es una maravilla. Y nosotros trabajamos con alegría todos los días, limpiando la pileta, asegurando el ph de la pileta, hacemos todo el trabajo nosotros, no pagamos a nadie para mantener el lugar.
-Hay un libro de sugerencias en el cual la gente escribe sus ideas. Uno aprende a escuchar mucho.
--Y Alejandra ¿qué ideas tienen para el futuro?
--Me gustaría que Aguas de Jazmín no sea solamente un espacio para la rehabilitación física sino también un centro de actividades culturales y sociales, una especie de comunidad. Pero para llegar a eso tenemos que trabajar mucho todavía.
Hay mucha gente sola que se queda en sus casas. Aquí ofrecemos un espacio de comunión para ellos.
--¿Una frase?
--Tenemos un slogan: “Acá hay gente feliz.”
Contactos:
Aguas de Jazmín: Olavaria 2747, Mar del Plata.
Tel: 486 5075
e-mail: marosas@mdp.edu.ar